Hace muchos años se viene debatiendo en el ámbito de la Facultad de Ingeniería la reforma de los planes de estudio cuyas versiones datan en su mayoría de 1986.
Nuestra agrupación defendió siempre la necesidad de actualizar los planes de estudio, orientándolos hacia una mejora en la ciencia y la tecnología, para impulsar el desarrollo y la producción nacional.
Analizar en detalle esta reforma es una tarea que todos los estudiantes debemos abordar, para corregir los errores cometidos y profundizar los aciertos.
Por eso enumeramos aquellos puntos en los cuales centramos nuestras discusiones:
Si bien en este punto el debate fue corto, no por eso dejo de ser intenso. En un extremo se encontraban los graduados impulsando una ingeniería con más aplicación, de cara a las necesidades del mercado. En el otro se ubicaban una serie de profesores que impulsaban una ingeniería muy básica, para que luego el estudiante pudiera adaptarse a las tecnologías cambiantes del mercado. En el centro nos ubicamos los estudiantes tratando de encontrar el equilibrio entre estudiar tecnologías obsoletas (por ser pedagógicas) y estudiar lo que pide el mercado sin obtener una buena formación básica, que consideramos indispensable para determinar la calidad de un ingeniero.
Para que el Ministerio de Educación otorgue el título de ingeniero la carrera no puede tener menos de 3460 horas cátedras, parámetro que era respetado en los antiguos planes de 1986, los cuales ostentaban en promedio 3500 horas al igual que los planes de estudios recientemente aprobados.
Sin embargo desde el claustro de estudiantes centramos nuestros esfuerzos en ver como estos se repartían en las tres áreas de las carreras: ciencias básicas, ciencias de aplicación, especialización.
Los planes anteriores y los nuevos no han modificado sustancialmente la distribución porcentual de
materias en cada de una de las tres áreas.
La organización curricular oficial le corresponde a las comisiones curriculares de cada carrera, y en forma extra-oficial a las distintas comisiones estudiantiles que impulsamos desde el Centro de Estudiantes.
Nosotros como Consejeros Estudiantiles por la Mayoría llevamos adelante la defensa de las opiniones de cada una de ellas en cuanto a como deberían organizarse curricularmente las carreras. Surgieron algunas diferencias con la opinión de graduados y profesores, sobre todo con la cantidad de materias optativas y de materias obligatorias en cada uno de los planes de estudio de las diferentes carreras y la incorporación de materias obligatorias, las cuales en algunos casos no hay consenso en aplicar, pero son exigidas por el Ministerio de Educación para todas las carreras de Ingeniería.
Lamentablemente debido a una distribución de las comisiones curriculares en la cual, al igual que en la del Consejo Directivo, los profesores cuentan con la mitad mas uno de los votos, las opiniones de estas comisiones estudiantiles y de los miembros estudiantiles de estas comisiones muchas veces no fueron escuchadas.
Es muy importante destacar que los nuevos planes no eliminan la especialización ni quitan materias a la carrera de grado para pasarlas a posgrados arancelados. Aun así en el tema de la especialización hay un punto de conflicto fuertemente relacionado con la cantidad de materias que agregan como obligatorias a las carreras, ya que si bien la oferta de materias electivas se mantiene, al aumentar la cantidad de materias obligatorias, es menor la cantidad de materias de especialización que se deben cursar para obtener el titulo por lo cual indirectamente son menos las materias electivas que uno puede hacer.
Otro punto al respecto de esto es que en los nuevos planes se agregaron varias materias de carácter obligatorio debido a que el titulo habilita a realizar tareas que previamente no se veían en ninguna materia obligatoria.
En este sentido es importante poder seguir evaluando los contenidos y la duración de la carrera permanentemente para poder decidir cuando una rama de la misma es lo suficientemente amplia como para formar una carrera en si misma y dejar de ser solo una rama, para evitar de esta manera que la carrera se extienda indefinidamente perjudicando tanto al estudiante como a la potencial producción nacional tan necesitada de ingenieros.
Este fue un tema de mucha discusión, ya que desde los profesores y graduados se impulsaba que para cursar las materias desde un determinado punto en adelante se deban tener acreditados conocimientos de Ingles.
La discusión se centró en el por qué de este requisito en primera instancia y luego en por que solamente el idioma Ingles y cual sería el nivel mínimo requerido.
A nuestro modo de ver las cosas resulta indispensable para una buena formación en Ingeniería el conocimiento del idioma ingles, al menos al nivel de lecto-comprensión de texto, ya que abre al estudiante la posibilidad de incorporar a su formación la inmensa mayoría de los textos y desarrollos de la ingeniería
mundial. A su vez y como surgiera en diversas consultas realizadas a los estudiantes, este requisito podría resultar en un impedimento para aquellos estudiantes con formación deficitaria en esta área en su paso por las escuelas de educación media y que no hayan podido perfeccionar sus estudios en otros ámbitos por cuestiones económicas.
Los graduados y profesores en un comienzo pretendían un nivel similar al First pero luego del diálogo con los estudiantes, bajaron sus pretensiones a lecto-compresión de textos. Es decir que la evaluación de nivel constará en la lectura de un artículo o paper en el idioma Inglés con preguntas en el mismo idioma y se espera que el estudiante de ingeniería las pueda contestar correctamente en castellano demostrando un entendimiento del texto en ingles.
A su vez se consiguió que se asegure el dictado de cursos de Ingles en forma gratuita para todos los estudiantes que lo necesiten. Lamentablemente no hubo acuerdo en incluir otros idiomas.
Desde el año 1991 está vigente el régimen de regularidad de la Universidad de Buenos Aires. Como los planes de estudio de la Facultad eran de 1986, estos no fueron alcanzados por dicha normativa. Al cambiar los planes de estudio, los nuevos si son alcanzados por esta y por eso durante el 2008 se debatió un régimen
de regularidad acorde para la facultad.
Si bien, la facultad no puede establecer un régimen de regularidad distinto al de la Universidad, si lo puede restringir por cuestiones operativas. Ejemplos de esto son las correlatividades, que aunque están presentes en el reglamento, hay facultades en las cuales no hay régimen de correlatividades por consideraciones particulares de esa facultad, y los aplazos donde hay facultades que en la mayoría de las materias no asientan los mismos en el analítico.
Desde el Gradiente con los Consejeros Estudiantiles por la Mayoría trabajamos mucho en encontrar un sistema de regularidad y de readmisión para que ningún estudiante que estudie se quede afuera de la Universidad.
Apoyamos el plebiscito por el si o no al régimen del Consejo Superior como una forma de mostrarle a los profesores y graduados que nuestra opinión es la del conjunto de los estudiantes, aunque hubiésemos preferido que en vez de por si o por no, sea con opciones. Ante la negativa de las demás agrupaciones de la
Facultad (Partido Obrero – MLI – La Corriente – EL Puño) quienes prefirieron mediante un plebiscito solo buscar apoyo a su negativa, en lugar de abrir la discusión a los estudiantes, decidimos avanzar con una encuesta pero lamentablemente tuvo que ser desde la agrupación, sin contar con el apoyo del CEI.
Este hecho nos debilitó, ya que estas agrupaciones centraron sus esfuerzos dogmáticos en el régimen de regularidad, y así quien se corría un milímetro del no rotundo a todo regimen de regularidad posible, era presentado a los estudiantes como un traidor del movimiento estudiantil, buscador de prebendas, privatizador o asociado a los más oscuros negocios del banco mundial.
En este contexto desde El Gradiente planteamos nuestra negativa a avanzar en la discusión sobre el régimen de regularidad hasta que el conjunto de los estudiantes de la facultad decidamos como seguir mediante la realización de un plebiscito con opciones, planteando como una de las opciones que se determinara en forma interna 2 materias cada 2 años con reincorporaciones sujetas a la decisión del Consejo Directivo.
Descontamos casos de embarazo, nacimiento de hijos, defunciones, y todos aquellos casos ya comprendidos en la de 1991. y planteábamos que se eliminen los criterios que hablaban del máximo de años para terminar la carrera y de un máximo de aplazos, considerando que ninguno de estos criterios contribuye de ninguna manera al rendimiento de los estudiantes ni aporta a demostrar si una persona es o no estudiante regular.
Lamentablemente las continuas injurias y acciones violentas de las demás agrupaciones, provocaron un retroceso y abroquelamiento de los profesores y graduados que veían con buenos ojos la aplicación directa de la resolución de la Universidad de 1991. Y encontraron en las acciones violentas de estos la excusa perfecta para avanzar.
Hoy los planes nuevos tienen la regularidad de la Universidad, y nos encontramos trabajando para lograr recuperarnos de este retroceso, intentando conseguir la aplicación de un régimen de regularidad acorde a las condiciones de la facultad, recibiendo adhesiones de los estudiantes para luego con estas adhesiones buscar el consenso a través del dialogo.
Los profesores y graduados en este punto también se mostraron inflexibles debido a su voluntad de acreditar las carreras a la CONEAU, organismo que entre otras cosas exige para todas las carreras de ingeniería del país la realización de al menos 200 horas de Prácticas Profesionales Supervisadas de carácter obligatorio. Si bien los estudiantes entendemos que puede resultar útil realizar prácticas profesionales, no compartimos en absoluto la opinión de que debe ser un requisito obligatorio para la obtención del título. Más aun si tomamos en cuenta que las posibilidades de realizar estas prácticas en empresas o en organismos estatales no siempre son las mejores y que en situaciones económicas adversas del país podrían oficiar como una traba para la habilitación profesional. Frente a la negativa de los profesores y graduados de que las PPS sean de carácter optativo, y ante nuestro planteo de que tanto la investigación como el desarrollo tecnológico forman parte de las incumbencias laborales de un ingeniero, logramos luego de mucha discusión que tanto las horas de la Tesis como las del Trabajo Profesional, que actualmente forman parte de la carrera y abarcan una duración de aproximadamente 200 horas o mas en algunos casos, sean contabilizadas como horas de PPS. De este modo los futuros estudiantes de ingeniería contarán con la opción de realizar la Tesis, un Trabajo Profesional, o una pasantía en alguna empresa u organismo, pero ya no será obligatoria la realización de una pasantía como requisito para recibir el título.
Aunque en este punto muchos tomaron la decisión de desinformar al estudiantado para asustarlo y que de esta manera los estudiantes acompañen sus medidas violentas y que perjudican la posibilidad de dialogo, nosotros como Consejeros por la Mayoría Estudiantil decidimos realizar un estudio exhaustivo de las leyes respecto a los cambios de planes y de las experiencias de cambios de planes tanto de esta facultad como de otras. Nuestro estudio demostró que es obligación de la facultad permitir a TODOS los inscriptos continuar con el plan al cual se inscribieron. Con esta demostración logramos que los planes de estudio que se están discutiendo solo afecten a los que van a ingresar al CBC a partir del 2009, o a aquellos que decidan realizar voluntariamente un cambio de plan por considerar mejor el plan nuevo. Por supuesto que esta salvedad no cambió de ninguna manera nuestro interés en los nuevos planes ya que nuestra tarea como consejeros no abarca solamente el bienestar de los estudiantes y de las condiciones de los mismos en la facultad, sino también la proyección de la facultad en la sociedad y la mejora de todas las condiciones que permiten que la Universidad sea un instrumento de la sociedad para impulsar el desarrollo y el crecimiento. Por eso invitamos a todos a formar parte de las discusiones sobre los planes de estudio a las que entendemos que los estudiantes tenemos mucho que aportar.
Como todos los estudiantes, creemos necesaria una reforma en los planes de estudio, dado que nuestros planes datan del año ´86, situación inaceptable para una Facultad de Ingeniería donde convivimos día a día con el avance de la tecnología, mientras que nuestros planes siguen estancados en otras décadas.
Como siempre, sostenemos que para tal objetivo es muy importante la colaboración de los estudiantes y de los aportes que puedan realizar para dichos cambios desde las distintas comisiones creadas para estos objetivos. En todo este proceso ha quedado demostrado que todos los cambios positivos que hemos logradose han conseguido mediante el diálogo y la búsqueda de consenso.
El proceso por el cual transitaron estos nuevos planes nos dejó enseñanzas que el conjunto de los estudiantes deberíamos recordar:
1- Con la violencia, la coerción, interrupción de sesiones, etc, no conseguimos nada más que el abroquelamiento y la tozudez de los profesores, quienes sólo vieron en los estudiantes a un conjunto de activistas negados a buscar consenso. Convencidos de que el movimiento estudiantil persigue únicamente objetivos políticos partidarios, los profesores optaron por cerrar el diálogo imponiendo la mayoría de votos en el Consejo Directivo.
2- Los estudiantes debemos participar masivamente en la vida universitaria ya que los espacios vacíos que no ocupemos son rápidamente colonizados por otros intereses.
3- La representatividad del Consejo Directivo no permite los debates en igualdad de condiciones, ya que para la aprobación de los distintos proyectos no hace falta ni siquiera UN voto del Claustro Estudiantil. De hecho, los 4 estudiantes votamos en contra de las reformas de los planes y aun así éstas fueron aprobadas por la mayoría del Consejo Directivo garantizada por profesores y graduados.
4- El debate por las reformas en los planes de estudios es un proceso continuo que recién comienza. Para incidir hay que participar con inteligencia.
Por medio de nuestra lista de distribucion, contacto@gradiente.org.ar, los estudiantes permanecen al tanto de los acontacimientos que suceden en la facultad. Ante cualquier duda, sugerencias y/o comentarios podes escribirnos.